Geolocalización de empresas y negocios

Escrito por a las feb 21, 2019

Instituto de Medios Sociales. Una organización ajena a los paradigmas 2.0 apenas se puede integrar en los nichos de mercado existentes -caracterizados por un sistema de difusión 24/7, bidireccionalidad entre marcas y audiencias, interferencia en los espacios privados de comunicación social, multiplicidad de formatos y plataformas, relevancia de la geolocalización y ruptura de espacios físicos y temporales-  y como las organizaciones no pueden sobrevivir aisladas sin contactar ni conversar con los públicos deben crear y mantener un clima de empatía que resuelva las demandas y las aspiraciones de la comunidad de usuarios, todavía más cuando el mercado está abrumado por la diversidad de ofertas y empresas, lo que significa, en otras palabras, que las marcas deben acercarse cada vez más a los usuarios.

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Una manera de aproximar marcas y usuarios es gracias a la geolocalización. Los dispositivos móviles contribuyen, en gran medida, a materializar esta aproximación, puesto que permiten la explotación de la ubicuidad en el marketing, ya que los usuarios no solo pueden estar en espacios diferentes al mismo tiempo, sino que las organizaciones saben dónde están. Si las organizaciones conocen este dato, lo lógico es que lo aprovechen para ofrecerles a sus clientes información relevante en función del lugar en el que se encuentran.

En este sentido, el concepto de geolocalización social hace referencia al uso de redes sociales basadas en la localización de los usuarios y de las organizaciones. Aparte de los servicios asociados a Google como Google Maps, Google My Business o Google Earth, que permiten generar y compartir información geográfica acerca de la organización, el community manager puede emplear redes basadas en la geolocalización para aproximar la marca a los usuarios. Resultan especialmente útiles para restaurantes, espacios de ocio o comercios y, en general, para cualquier organización que tenga presencia física y cuyo producto se consuma en el establecimiento. Las organizaciones que no están geolocalizables acusan desconfianza y, cuando menos, son más inaccesibles para los potenciales usuarios.

La información que se ofrece es única e intransferible para cada persona, pues está basada en su ubicación, que no es estática, sino móvil, lo que, incluso, permitiría el desarrollo de aplicaciones que ofrezcan descuentos u ofertas a los usuarios que se encuentren en ese mismo momento a las puertas de una determinada tienda. Es el call to action llevado al smarthphone y que potencia la compra por impulso. ¿Y tú estás preparado?

José Sixto García.